Eternal sunshine of the spotless mind (olvídate de mí)
Ayer era sábado.
Por la tarde. Solo en casa. Invierno y día frío. Cojonudo para deprimirse.
Me pongo en el DVD Olvídate de mí (Eternal...), película que me habían archirecomendado y que aún no había visto.
Comienza la película, y la historia se inicia precisamente el día de San Valentín del año 2004, justo el día que escogió mi ex para dejarme.
¿Se puede ser más desgraciado y tener tan mala suerte?
Podría decir que la peli empezó mal, pero lo cierto es que es maravillosa, y lo único que consiguió esa fatal coincidencia es que viviera aún más de cerca la historia de Joel y Clementine. Ains, qué recuerdos...
Mi vida ha cambiado un huevo (y parte del otro) desde entonces y creo que hoy en día soy un hombre feliz, quizá sobre todo porque las expectativas que se me presentan en mi futuro inmediato son muy halagüeñas.
Hablando de cine (porque de hecho aún no lo he hecho en todos estos párrafos), Eternal sunshine ot the spotless mind (auténtico, en todos los sentidos, título de la película) es un peliculón muy recomendable para todos aquellos que busquen frescura y sensibilidad. La historia atrae desde el primer minuto, y Jim Carrey se sale. Abstenerse admiradores del Grinch.
