Los viajes de Gulliver
Lo primero que hay que tener en cuenta es que "Los viajes de Gulliver" no es un libro infantil, a pesar de la fama que arrastra desde hace décadas.
El libro fue censurado en España en alguna de sus partes, debido a que ciertos pasajes no se consideraban adecuados para el pequeño público. Dejando de lado la discusión sobre la conveniencia o no de la Spanish inquisi... digo, de la censura, lo que está claro o es que está obra jamás debió ser recortada porque jamás debió ser destinada a un público infantil.
Pero esa etiqueta difícilmente se la quitará de encima mientras sea tan archiconocida únicamente la primera parte. Los pigmeos, para ser tan pequeños, tienen demasiado peso. Y es para mí la menos interesante de las historias. Aunque quizá sea precisamente porque la conocía mucho y en cambio nada al resto.
Recuerdo que de pequeño me preguntaba por qué se le llamaban "los viajes de gulliver" si de hecho solo realizaba un viaje, el de la Pigmeonia.
Jonathan Swift relata los viajes de Gulliver, un marinero que por azar y destino acaba siempre perdido en los más exóticos lugares del planeta. A través de estos viajes Se critica el estado de la civilización de la época, no sé si con intenciones constructivas (y utópicas) o claramente destructivas, asqueado del mundo en que le tocó vivir.
Puesto que en aquella época la geografía terrestre no era aún tan exacta como hoy en día, se podía aceptar un relato como éste, en el que se nos muestra un planeta que todavía mantenía enigmas por descubrir, pueblos desconocidos para los europeos. Hoy en día conocemos mucho mejor nuestro planeta, así que los grandes enigmas, geográficamente hablando, debemos buscarlos más allá de la Tierra, y respecto a este punto, personalmente veo una gran semejanza entre "los viajes de Gulliver" y los "Diarios de las estrellas" del genial S. Lem, el protagonista de los cuales era Ijon Tichy, el Gulliver del espacio.
"Los viajes de Gulliver" es una lectura muy recomendable, casi diría imprescindible, para un mundo humano necesitado de una fuerte cura de humildad: Jonathan Swift no deja títere con cabeza, atacando en pleno a la sociedad de la época (una crítica que puede trasladarse sin problemas hasta nuestros días), especialmente en la última parte de la obra, "Viaje al país de los Houyhnhnms".
Pero vayamos por partes:
- Viaje al país de los pigmeos:
Gulliver llega a la pigmeonia y los liliputienses le hacen preso. El interés radica en la reacción de estos pequeños humanoides, convencidos de poseer la razón y la verdad en su propio país, aplicando las normas de su sociedad y su política ante un Gulliver que lejos de ser un ser superior que fácilmente los barrería sin esfuerzo, se acaba conviertiendo en títere, casi un juguete. No puede imponerse físicamente porque se lo impiden los códigos de honor y las leyes de la época, que exigen cumplimiento de promesas y respeto a los reyes. Los pequeños seres de la Pigmeonia no atienden ante un ser muy superior, ajenos a su auténtica insignificancia.
- Viaje al país de los gigantes:
En esta ocasión se tornan los tamaños. Gulliver es ahora el ser pequeño en manos de una raza que no ve en él a un ser humano, si no a un simple entretenimiento, una curiosidad. En uno de los capítulos reside uno de los primeros y más directos ataques a la sociedad de la época: cuando unos científicos al mando del rey de los gigantes examinan al hombre para determinar si es un insecto u otra cosa, acaban concluyendo que es un "capricho de la naturaleza", decisión muy conforme con la moderna filosofía de Europa, cuyos maestros, desechando el antiguo subterfugio de las causas ocultas, a favor del cual los sectarios de Aristóteles trataban de paliar su ignorancia, han inventado esta solución maravillosa de todas las dificultades, con gran ventaja del humano saber.
- Un viaje a Laputa, Balnibarbi, Luggnagg, Glubbdrubdrib y el Japón:
Swift se centra ahora en tres temas algo más concretos: una crítica a los sabios (tanto científicos como filósofos) de la época, una crítica a la credibilidad de la historia de la humanidad a través de los siglos, y un pequeño apartado dedicado a la hipotética inmortalidad de una persona.
Para ello Gulliver va trasladándose de un lugar a otro, topando en cada caso con nuevas civilizaciones, a cual más curiosa.
Los habitantes de Laputa son seres tan sabios que se pasan el día entero concentrados en altos pensamientos, de tal manera que solo salen de su ensimismamiento gracias al uso de unos criados que les avisan de cuando deben escuchar a alguien y cuando deben hablar golpeándoles para ello en las orejas o en la boca según se tercie. Poseen un gran dominio de las matemáticas y de la astronomía, son arduos defensores del vanguardismo y los nuevos diseños, tienen academias... pero son incapaces de aplicar sus conocimientos en la práctica. Sus inventos y máquinas son absurdos e inservibles (excepto la isla voladora en la que vive el rey, la cual amenaza con aplastar a todos aquellos poblados del reino que no obedezcan sus órdenes), la arquitectura acaba siendo un desastre, así como las vestimentas, los cultivos, la filosofía...
Valga el siguiente ejemplo como muestra: uno de los inventores de la academia de Lagado reconoce haber invertido su vida entera en una máquina que combina palabras al azar, para que unos operarios busquen en el resultado frases que formen alguna sentencia. Estas frases se imprimen para crear libros.
Lo triste no es la máquina en sí, si no el hecho de que el inventor haya perdido toda una vida en algo que él cree útil y que en realidad no sirve para nada.
En Glubbdrubdrib Gulliver tiene la oportunidad de conocer a grandes personajes históricos. El rey del país tiene la capacidad de invocar a cualquier muerto de la humanidad, el cual además aparecerá sin posibilidad de poder mentir. Se invocan así entre otros a César, Homero, Descartes... Gulliver descubre, entrevista tras entrevista, que la historia está mal escrita por estar sembrada de mentiras, falsos testimonios y tergiversos varios. Su idea del honor y la magnanimidad de los reyes queda por los suelos, en parte al descubrir los curiosos árboles ascendentes de los mismos, en los cuales la sangre real se pierde rápidamente: muchos son los que descienden de criados, personal de las caballerizas, etc.
Entre las gentes que habitan Luggnagg hay algunas marcadas con una mancha roja en la frente: son los struldbrugs, los inmortales. Interrogado al respecto sobre qué haría Gulliver si fuera inmortal, idea una vida maravillosa y bien planificada, en la que demuestra su inocencia. Los habitantes del país le sacan de su error mostrándole cómo es en realidad la existencia de un struldbrug, una vejez larga y penosa, en la cual las facultades mentales se merman cada vez más. Acaban convirtiéndose en marginados de su pueblo y en una carga para sus familias.
- Un viaje al país de los Houyhnhnms:
En esta parte aparecen los yahoos, personajes que cederían su nombre al famoso sitio de internet.
En este país los caballos son racionales y los humanos, los yahoos, son bestias. El protagonista al llegar es confundido con uno de estos animales, pero rápidamente los caballos salen de su error al comprobar que Gulliver tiene raciocinio. Éste aprende la lengua de los Houyhnhnms, y así puede explicarles su origen: historia y costumbres de su país y de los humanos en general.
A este particular, tras escucharle, lejos de afianzar la diferencia entre Gulliver y los yahoos, los Houyhnhnms llegan a la conclusión de que en realidad ambos sí son definitivamente el mismo tipo de animales, pero con un ligero cambio en los humanos. En boca de Gulliver: "...a quienes había correspondido, por accidente que no podía imaginar, una pequeña porcioncilla de razón, de la cual no usábamos sino tomándola de ayuda para agravar nuestras naturales corrupciones y adquirir otras que no nos había dado la Naturaleza."
En este último viaje Gulliver demuestra tener pensamientos más avanzados a su época en lo que a cuestiones medioambientales se refiere, tanto en el trato a los animales como en el mal o buen aprovechamiento de los recursos naturales de un país.
Si éste libro cae en vuestras manos, no perdáis la oportunidad de leerlo. Y si no cae, buscadlo.

karem dijo
plop
2 Septiembre 2008 | 04:39 PM